El presidente del Colegio Médico
del Perú (CMP), doctor Amador
Vargas Guerra, defiende a Cárde-
nas y considera que “obró de acuer-
do a la legislación. Este no es un te-
ma de los médicos, sino un tema le-
gal”. Vargas declaró a CARETAS
que en dos semanas el CMP envia-
rá al Congreso un proyecto de ley
para modificar el Código Penal e in-
cluir la anencefalia en la definición
de aborto terapéutico.
Vargas recuerda que su profe-
sión defiende en los pacientes “la
autonomía, la no maleficencia, la
beneficencia y el sentido de Justi-
cia”. Así, en una situación de anen-
cefalia “la mujer tiene derecho a
decidir si va a continuar o no el
embarazo”. La autoridad médica
calcula además que casos como los
de Llantoy sufren de “un subregis-
tro tremendo”.
Los números aterrizan en dra-
máticas dimensiones en un estudio
reciente del doctor Luis Távara,
presidente del Comité de Derecho
Sexual y Reproductivo de la Socie-
dad Peruana de Obstetricia y Gine-
cología: “Si estimamos para el Perú
que la prevalencia de malformacio-
nes congénitas es del orden del 3%
y consideramos que anualmente
nacen cerca de 630,000 niños, pode-
mos fácilmente obtener que habría
un total de 18,900 recién nacidos
con defectos al nacer. Ahora, con los
datos extraídos de la literatura, si
aplicamos una frecuencia de 5% a
las malformaciones incompatibles
con la vida respecto del total, para
el Perú podemos decir que habrían
anualmente 945 niños portadores
de un defecto congénito incompati-
ble con la vida, que sí es un núme-
ro importante y cuyo diagnóstico al
poderse hacer durante la atención
prenatal, bien puede conllevar a la
madre, si así lo estima conveniente,
a terminar la gestación, puesto que
es mínima la expectativa de vida en
estos casos”.
Jeannette Llaja y Patricia Sar-
miento son abogadas de DEMUS y
hasta hoy llevan la defensa de Ka-
ren Llantoy. Si bien creen que en
otras circunstancias la propuesta
del Colegio Médico sería un paso en
la dirección correcta, también ad-
vierten que no es necesaria si se pu-
blicita el mencionado protocolo que
ya fue aprobado. “DEMUS conside-
ra que el protocolo es un elemento
importante en el avance al cumpli-
miento del dictamen de Naciones
Unidas”, señala Llaja. Sarmiento
añade que resta “ser difundido por
el ministerio de Salud y convertirse
en una norma a nivel nacional”.
Durante la estadía de Pilar
Mazzetti frente al Ministerio de Sa-
lud se iniciaron las gestiones para
sacar adelante el protocolo, pero las
presiones de sectores reticentes im-
pidieron terminar la tarea. El Cen-
tro de Promoción y Defensa de los
Derechos Sexuales y Reproductivos
(Promsex) dará a conocer un comu-
nicado en el que felicita al actual
ministro, Carlos Vallejos, por “ha-
ber hecho posible” el consenso entre
nueve asociaciones médicas que
alumbró el documento. Ahora viene
lo más difícil. (Enrique Chávez)